Embarazo y parto

El embarazo es un proceso asociado a cambios en todo el organismo. Cada tejido, hueso, músculo, órgano y célula reacciona a estos cambios fisiológicos, hay una alteración, un cambio profundo en el metabolismo basado en cambios físico-químicos, hormonales…

Durante el embarazo hay factores de estrés mecánico, fisiológico y biológico incluso en la paciente que esta destinada a tener un buen embarazo.

El cuerpo tiene un mecanismo de auto regulación que proporciona una optima compensación para el estrés sobrellevado durante el embarazo. Puede ser un reto para nuestro cuerpo mantener unas condiciones optimas bajo tanta presión.

Otro cambio notable es que todos los órganos del cuerpo aumentan su tamaño.

El tratamiento durante el embarazo va dirigido a normalizar el estrés mecánico identificar potencialmente fallos en el sistema de adaptación, y ayudar a la madre en el proceso de embarazo.

También es muy útil para una buena preparación al parto.

Mediante un conocimiento profundo de la anatomía y especialmente de todas las estructuras y tejidos que forman la pelvis  y el conocimiento fisiológico del momento del parto se puede incidir en tejidos que intervienen en el mismo aliviando la rigidez y las tensiones del suelo pélvico y la musculatura y estructuras adyacentes.

El objetivo es llegar al parto en el mejor estado físico y mecánico.

part3El útero esta cerrado en su parte inferior por un anillo llamado cérvix que es mantenido firme e inflexible por fibras de colágeno.

Todo esto esta mantenido por la progesterona, hormona que segrega la placenta a la circulación sanguínea de la madre desde los primeros momentos de la gestación. La placenta también segregara estrógenos un esteroide que se opone al efecto de la progesterona y que promueve contractilidad.

Al comienzo el nivel de estrógenos es bajo pero va incrementando con el tiempo.

El parto comienza cuando el equilibrio de las fuerzas se rompe y los estrógenos y otras fuerzas que promueven la contracción vencen en contra de los que la bloquean.

Cuando los niveles maternos de estrógenos incrementan, las células de la musculatura uterina son capaces de generar contracciones coordinadas.

Al mismo tiempo hay una producción de oxitocina que induce el parto y las contracciones uterinas, al mismo tiempo que el cérvix se dilata progresivamente y finalmente se abre cuando la cabeza del bebe presiona en él durante el parto.

Con el efecto de mas hormonas los músculos y ligamentos del suelo pélvico se relajan, se ablandan y se preparan para la distensión de tejidos que tomara lugar en la segunda etapa del parto.

El nacimiento es un de los procesos vitales mas estresantes y necesario para el buen desarrollo del bebe.

El bebe se somete a numerosas presiones, como son la fuerza de las contracciones uterinas y la resistencia natural del canal de salida.

Empecemos hablando de lo que ocurre en el parto. En el parto se producen una serie de rotaciones que inciden sobre los tejidos maternos y del bebe para crear un pasaje de salida. Esto crea una relación, los tejidos de la madre se expanden mientras que el cráneo y sistema nervioso del bebe se comprimen. El bebe ha estado nadando en fluido, nutriéndose y respirando vía materna hasta que el momento de nacer llega y el sistema hormonal se encarga de sobreestimular los pulmones para que realicen su primera respiración una vez el parto termine.

El cráneo del bebe está diseñado para dar la máxima acomodación a las fuerzas del parto, sin traumatizar al sistema nervioso.

El diafragma, músculo que mecánicamente interviene en la respiración y el buen funcionamiento de todo el área visceral, tiene que comprimirse y sufrir las rotaciones del cuerpo en descenso forzado por las contracciones del útero y del diafragma de la madre.

Normalmente en práctica muchos de estos bebés llegan con síntomas de estrés, después de todas estas compresiones y esto genera un estado de sobreexcitación en el sistema nervioso.

En un parto normal la cabeza del recién nacido tiene la gran habilidad de absorber estas presiones y tensiones. Para reducir las dimensiones de la cabeza, sus huesos se superponen i doblan a medida que van atravesando el canal de parto.

A consecuencia de este proceso muchos bebes nacen con una forma peculiar en la cabeza. Durante los primeros días podemos observar que la cabeza va perdiendo esta forma  a medida que el bebe succiona, bosteza y llora. Pero, a veces, este proceso no se completa totalmente, sobretodo en aquellos casos que el parto ha sido difícil o ha necesitado de la utilización de fórceps o espátulas.

La consecuencia puede ser que el bebe mantenga tensiones incomodas, tanto en la cabeza como en el cuerpo.